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La mariposa que recorre 4.000 kilómetros en busca del calor

Viernes, 7 Octubre 2016 - 10:18am
Mundo Animal
Entretenimiento

La Vanessa cardui es una especie de mariposa común y que podemos encontrar en todas partes: jardines, parques, granjas, márgenes de las carreteras… Tiene una vida media de tres a cuatro semanas y cada hembra pone alrededor de 100 huevos o más. A la hora de migrar para encontrar un ambiente más cálido, se creía que se establecían en el norte de África. Sin embargo, se acaba de descubrir que son capaces de recorrer hasta 4.000 kilómetros hasta asentarse en la sabana tropical africana.

Investigadores del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona, liderados por Gerard Talavera y Roger Vila, y la Universidad de Harvard (EE UU) han realizado el mismo viaje que el insecto, recorriendo países como Senegal, Benín, Chad y Etiopía, para analizar esta larga migración, la mayor en esta especie.

Vila explica que, debido a la edad media de la mariposa, solo son capaces de hacer un viaje de estas características: “Durante unos días migran hasta donde su instinto les dice”. Añade que estas mariposas detectan el norte magnético, perciben la temperatura y la presión atmosférica, son capaces de seleccionar los vientos adecuados y pueden guiarse por el sol.

Pero al igual que en los humanos, hay diferencias entre los ejemplares de la misma especie. “Los estudios sugieren que algunas pueden ser más sedentarias, sobre todo si viven en sitios cálidos todo el año, como por ejemplo Hawái”, señala Roger Vila. Otro dato que apunta el experto es que las mariposas que vuelan más luego ponen menos huevos y viceversa.

Generalmente muchas especies de mariposas son “extremadamente locales”, pero ésta en concreto es el caso “más extremo” de colonización de regiones y países. Es posible que se encuentren en casi todo el mundo debido a sus “habilidades dispersivas”, es decir, a su capacidad de volar. En Benín (oeste de África), los investigadores hallaron más de 20.000 especímenes de esta mariposa emergiendo de las crisálidas en un campo de menos de una hectárea.

La Vanessa cardui cada año se desplaza por Europa, Asia y Norteamérica, aunque la cifra varía “dependiendo de las condiciones climáticas y de la salud de las plantas que comen”, dice el científico. En su edad adulta se alimentan del néctar de las flores, pero cuando la oruga nace es una especie polífaga, es decir, se alimenta de una gran variedad de plantas, aunque “prefiere los cardos, planta de la que toma el nombre”, afirma Vila.

 

 

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