| Breve historia de la Línea Aeropostal Venezolana desde su fundación |
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| Escrito por Guillermo Mora - Actualizado por Mario Mora | ||||||
| domingo, 28 de septiembre de 2008 | ||||||
La Línea Aeropostal Venezolana(LAV), va a cumplir dentro de poco, en el próximo mes de diciembre, un año más de fundada.
En ese período la LAV ha seleccionado de tal manera su flota aérea con la adquisición de los más modernos aviones, que en la actualidad se halla en capacidad de poder ofrecer el servicio más acabado en lo que a pasajeros y carga se refiere. Y no cabe duda que esa eficiencia sea uno de los sumandos decisivos que han dado a la Línea Aeropostal Venezolana el sólido y envidiable prestigio de que goza en la actualidad dentro y fuera de las fronteras patrias. La historia del rápido crecimiento de la Línea Aeropostal Venezolana en los tres cuartos de siglo de sus operaciones refleja el poderío económico que ha alcanzado nuestro país en los últimos años. Cuando la Compañía General Aeropostal Francesa obtuvo la concesión original, en el año 1929, empezó sus operaciones con dos monomotores "Latecoére 28" en vuelos regulares desde Maracay. (Boca de Río) Esos vuelos se operaban así: uno a Maracaibo, (Grano de Oro) en occidente, y otro a Ciudad Bolívar, en el oriente. El 10 de diciembre de 1920 fue creada en Maracay una Escuela Militar de Aviación, cuya primera promoción incluyó jóvenes pilotos que más tarde harían historia en la aviación venezolana. En 1933, contando con un grupo de jóvenes pilotos capacitados y en su totalidad venezolanos, el Gobierno Nacional decidió comprar las propiedades de la Compañía General Aeropostal Francesa y hacer de ella un servicio público nacional. La operación se llevó a cabo por la suma de doscientos mil bolívares. Así se fundó la Línea Aeropostal Venezolana, (LAV) y aunque muchos franceses continuaron en posiciones directivas, incluyendo al Director-Gerente, señor Robert Guerin, la LAV fue poco a poco adquiriendo fisonomía y carácter nacional, hasta llegar a ser lo que es hoy: una empresa netamente venezolana. La LAV continuó usando los aviones "Latecoére 28" hasta 1936, cuando comenzó a modernizar su equipo de vuelo con la adquisición de aviones "Fairchild", los que estuvieron en servicio hasta el año 1938, fecha en que fueron comprados los aviones Lockheed Electra y los monoplanos Lockheed Lodestars. El programa de modernización de la Línea Aeropostal Venezolana fue posible mediante un decreto del año 1936, por el cual la LAV se convirtió en organismo oficial, directamente dependiente del Ejecutivo Federal, a través del Ministerio del Trabajo y de Comunicaciones, pero con un "status" de economía legal y un nuevo capital montante a trescientos cincuenta mil bolívares. Con los nuevos aparatos adquiridos se ensancharon las rutas y muchas regiones remotas del país fueron conectadas por primera vez con un servicio aéreo regular. Desde los altos Andes hasta las tierras bajas del Orinoco, las alas de los aviones de la LAV llevaron carga y pasajeros. En dos años, 1937-38, el número de millas voladas por la Línea Aeropostal Venezolana fue más que doblado y el número de pasajeros transportados cuadruplicado. Primero que las carreteras, la LAV llegó a los pueblos y trajo y llevó a sus hombres con facilidad, rapidez y comodidad e hizo realidad tangible lo que sólo andaba a saltos de relatos cargados de leyendas y dificultades. Los negocios se abrieron a un ritmo nuevo, donde no cabían la espera ni la demora y hasta puede decirse sin literatura que los aviones de la Línea Aeropostal Venezolana han tejido una apretada red de compactación y conocimiento del uno al otro confín de nuestra patria. En 1939 Maracay fue cerrado como principal centro de operaciones, en virtud de la apertura del nuevo aeropuerto de Maiquetía, en la costa, cercano a La Guaira, puerto de entrada a la capital de la República. Nuevas rutas fueron establecidas entonces desde Maiquetía y en 1941 la mayoría de las ciudades venezolanas quedaron conectadas por la LAV. Hoy todas las principales rutas de la Línea Aeropostal Venezolana están centralizadas en el aeropuerto internacional de Maiquetía. Se puede volar al gran centro petrolero de Maracaibo, a lo largo de la costa del Caribe, ya sea de día o de noche, en el increíble espacio de tiempo de setenta minutos. La ruta hacia el Oeste sigue la cadena de Los Andes, en cuyos fértiles valles florecen los principales centros de población del país. La ruta lleva las unidades de la LAV a Valencia, San Felipe, Barquisimeto, Valera, Maracaibo, Mérida y San Antonio del Táchira. Otra ruta principal se dirige hacia el Suroeste, a los vastos Llanos de la República, enlazando los siguientes pueblos: San Felipe, Valencia, Barquisimeto, Acarigua, Turén o Guanare, Calabozo, San Fernando de Apure, Puerto Páez. Puerto Ayacucho, Caicara, Barinas, Bruzual, Libertad de Barinas, Palmarito, Guasdualito, Santa Bárbara y Santo Domingo. Esta ruta cubre regiones que durante la época de lluvias están completamente aisladas del mundo exterior, excepto por aire. Otra ruta va directamente al Sur, hasta el Estado Guárico, uno de los más importantes Estados ganaderos del Llano. Hacia el Oriente, la LAV vuela a las ciudades de Barcelona, Cumaná, Porlamar, Carúpano, Güiria, Maturín, Ciudad Bolívar, Puerto Ordaz, San Félix, Barrancas, Tucupita, llegando en la misma ruta hasta la vecina isla británica de Puerto España, Trinidad. Otra ruta se dirige por el Suroeste a Ciudad Bolívar, principal puerto fluvial en el Orinoco. Desde allí la misma ruta lleva a Upata, Guasipati, Tumeremo, Kavanayén, El Dorado, Urimán, Icabarú y Santa Elena. En el año 1939, completando su primera década de operaciones, las unidades de la Línea Aeropostal Venezolana volaron 2.978 horas y transportaron aproximadamente 10.500 pasajeros. En 1946 la Línea Aeropostal Venezolana fue nuevamente reorganizada. En este año fueron comprados los primeros aviones DC-4 para los vuelos nacionales e internacionales, sin esperar inmediatos beneficios. La opinión de sus entonces directivos era que la Empresa cubría muchas rutas dentro del país, sirviendo regiones de escasa población y económicamente retrasadas, que no justificaban el servicio desde el punto de vista económico, pero que, sin embargo, era necesario mantener para el progreso nacional. Por eso hubo entonces la idea de que los servicios internacionales podrían traer, como así ha sido, importantes beneficios indirectos a la economía del país. Se realizó un número de vuelos experimentales especialmente a Europa. Luego los DC-4 fueron vendidos y reemplazados por dos Lockheed Constellations, los cuales fueron destinados al servicio regular entre Maiquetía y Nueva York, vía La Habana. Se compraron también dos aparatos Martin 202 para operar la corta línea internacional a Trinidad y para uso interno en vuelo corriente entre Maiquetía y Maracaibo. Dos Constellations adicionales fueron adquiridos en 1947 para ser destinados al servicio internacional, una vez que fueron estudiados y obtenidos los permisos correspondientes para las rutas Maiquetía-La Habana-México y Maiquetía-Río de Janeiro-Buenos Aires. Otra ruta, Maiquetía-Maracaibo-Panamá. También fue establecido el servicio diario entre Maiquetía y Curazao, Antillas Holandesas, el cual se ha venido desenvolviendo con toda regularidad. En 1947 la LAV comenzó por primera vez sus operaciones de carga en grande escala y se adquirieron diez aparatos DC-3 para este trabajo, incluyendo el transporte de carne desde los Llanos del Sur a Caracas. Otras innovaciones fueron introducidas posteriormente en la siempre progresiva organización de la Línea Aeropostal Venezolana y el total de su capital elevado a catorce millones de bolívares. Para 1952 la flota aérea de la LAV contaba de treinta unidades, distribuidas así: 4 Constellations de 43 y 46 pasajeros; 2 Martin 202 de 36 pasajeros; 22 C47/DC3 y 2 Curtís C-46 para carga. Los vuelos de la Línea Aeropostal Venezolana conectan en la actualidad treinta y nueve aeropuertos internos, el ochenta por ciento de ellos con itinerario diario y los otros tres veces por semana. El año 1951 la LAV voló un total de 10.365.284 kilómetros, incluyendo los vuelos internacionales. El número de kilómetros volados ha aumentado diez veces en la última década. El capital de la Línea Aeropostal Venezolana, que para 1950 era de Bs. 44.208.737,15, fue aumentado a 48.208.737,15 Bs. con el aporte de Bs. 4.000.000 00 acordado por el Ejecutivo Federal como recurso extraordinario para estabilizar las finanzas de la Empresa. En el mes de Octubre de 1950 fueron compradas, previa autorización del Ejecutivo Federal, por la suma de Bs. 500.000,00 nueve mil cuatrocientas cincuenta acciones de la Línea Aérea Taca de Venezuela. En el año 1951 también se inauguró el servicio de recolección y entrega de carga a domicilio, para cuyo efecto la LAV adquirió un tren de vehículos apropiados para el caso. Este servicio ha venido dando los resultados más satisfactorios, trayendo como consecuencia un aumento considerable en el volumen de carga transportada, como lo demuestran los cuadros estadísticos. Durante el mes de mayo de 1952 se batió el récord de carga transportada en los anales de la historia de la LAV, habiendo manejado un millón treinta y cuatro mil trescientos ochenta y seis kilos, superando así el récord anterior, logrado en el mes de marzo del mismo año, durante el cual se transportaron novecientos once mil novecientos catorce kilos. Con fecha 14 de julio de 1952 la Línea Aeropostal Venezolana firmó contratos para la adquisición de nuevo y moderno equipo de vuelo, con el fin de extender sus vuelos al interior del país, así como también al exterior. Entre este nuevo equipo de vuelo figuran tres gigantescos y lujosos Lockheed Súper-Constellations, los cuales fueron bautizados con los nombres de "Simón Bolívar", "Francisco de Miranda" y "Rafael Urdaneta", respectivamente. Los Súper-Constellation nombrados fueron destinados al servicio internacional. Vamos a destacar ahora otros aspectos de la Línea Aeropostal Venezolana, tan importantes como los que se refieren a su desarrollo. La Línea Aeropostal Venezolana ha sabido valorar en todo sentido la labor individual de sus empleados. De ahí que el interés de cada quien por la Empresa en el sitio que le ha correspondido dentro del engranaje de trabajo, le está justamente correspondido. Por eso es por lo que todos los años la LAV premia con certificados de "servicios distinguidos" y "rendimiento excepcional" a aquellos que se destacan por su trabajo y buen comportamiento. Tales certificados constituyen, indudablemente, un acto de justicia de la Empresa hacia sus mejores servidores. La LAV, en este respecto, es ejemplar en Venezuela y tal vez más allá de las fronteras patrias. Así, con estas edificaciones, contribuye la Línea Aeropostal Venezolana a estimular a ese núcleo humano que en la Empresa labora por su engrandecimiento. Y puede decirse que en pocas entidades similares se observa ese afán de superación que ha llevado a la LAV al puesto de vanguardia que ocupa actualmente entre las líneas aéreas que operan en el país.
Hay otra cosa que merece también especial mención y es el reconocimiento de la Línea Aeropostal Venezolana hacia aquellos servidores con más años de servicio en la misma. Estos son premiados con distintivos consistentes en una aguilita de oro con las iniciales LAV y una, dos y tres estrellas grabadas. La insignia con una estrella se otorga a los empleados con cinco años ininterrumpidos de trabajo, las de dos estrellas a los que tienen diez años y la de tres estrellas a los que hayan cumplido quince años o más al servicio de la Empresa. Después de las Compañías petroleras, quizás sea la Línea Aeropostal Venezolana la que mayores sueldos y salarios paga en el país. En 1952, por ejemplo, sobrepasaron esos gastos a los quince millones de bolívares. Ese dinero tiene una circunstancia especial: va a beneficiar directamente a la clase media del país, pues la mayoría de los salarios en cualquiera Empresa de aviación lo devenga el personal especializado, siempre enclavado en la clase media de nuestra conformación social. Vamos ahora a hacer algunas consideraciones en torno a la labor digna de todo encomio de los directivos de la Línea Aeropostal Venezolana. Es justo hacer un alto en estos recuentos para referirnos concretamente al Comando de la Empresa, a su Directiva. Si bien podemos llagar hasta ella por deducción, aunque sea para destacar ligeramente los actos que más íntimamente la dan a conocer. Uno solo -buscando ser breves- dará idea de la línea de procedimiento de esa Directiva. Lo tomamos de un documento: Las condiciones de 1951 fueron adversas. A su comienzo todas las Empresas de aviación afrontaron una restricción general en el tránsito de pasajeros en sus servicios venezolanos. Aumenta el precio de repuestos y partes de avión, debido a la tirantez internacional, el incremento de salarios influye en los costos de producción domésticos, etc. ¿Qué hace entonces la Directiva de la LAV? En lugar de restringir itinerarios y congelar salarios, sale a cubrir nuevas rutas, incrementa la propaganda, estimula la moral de sus empleados por todos los medios a su alcance. Y estas medidas se tradujeron en mayor número de pasajeros transportados, mayor número de vuelos, mayor carga transportada y, consecuencialmente, mayores ingresos. Mayor carga transportada, acabamos de escribir, y la asociación de ideas nos empuja hacia nuevos horizontes de apreciación de la Línea Aeropostal Venezolana. Mayor carga transportada, mayor correo intercambiado. Si en 1950 la LAV transporta 4.242.496 kilogramos de carga y 269.166 de
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