| Rafael Soteldo |
|
|
| Escrito por Reina Dun de Soteldo | ||||||
| jueves, 19 de noviembre de 2009 | ||||||
|
El 17 de Noviembre de 2009 se cumplió el primer aniversario de la sentida desaparición de Rafael Soteldo Ramos, cuya vocación de escritor se manifestó desde temprana edad. Nacido el 20 de Mayo de 1907, en Araure, estado Portuguesa, ya contaba, para el momento de su deceso, con 101 años de edad, con una lucidez mental que lamentablemente no iba de la mano con su ya maltrecho cuerpo. En los últimos años de su vida, entre nosotros, sobresalía su calidad humana, y aunque invidente, prosiguió su labor de escritor con el seudónimo de “Bernardino de Jesús”, publicó muchos trabajos como columnista en el Correo del Caroní. El principal fruto del trabajo de esta época lo constituyó su pensamiento sobre muchos aspectos importantes de la vida, como lo son el sentido espiritual y el amor al prójimo, a través del relato de algunos pasajes de su propia vida. En Experiencias Memorables de Una Vida Incógnita, como él mismo las llamó, están resumidos los consejos experimentados de Rafael Soteldo. Años atrás, por los años 50 y 60, su vida como periodista y escritor, la desarrolló con un objetivo similar; su seudónimo John Litght, sirvió para el desarrollo de una serie de escritos cortos, con contenido social, político y religioso, cuya publicación fue de gran utilidad y provecho para muchas personas y, muy posiblemente, material valioso para comparar ideas, mejorar conceptos, visualizar ideas alternas para afrontar y resolver problemas de interés individual y colectivo. Sus lectores seguían mes a mes esta serie de Lecturas Breves Para Personas Muy Ocupadas, que alternó con la publicación de 4 novelas ambientadas en distintos temas centrales: “Krag o los 76 cochinitos gordos” (drama socio-existencial); “Mi viaje al polo sur” (romántica con algo de aventura); “Mi otra mitad” (romántica); y la que podemos considerar como la más visionaria y reveladora de nuestras capacidades como especie, “de cómo es la vida en Venus” (ciencia-ficción con sentido social) que nos dio la oportunidad de mirar un mundo ideal en perspectiva, verosímil, aún posible de lograr si la especie humana se lo propusiera. Todos sus familiares y amigos podemos dar fe de su capacidad intelectual y su orientación hacia el bien y el correcto sentido religioso, y oramos no solo por su eterno descanso en la presencia del Altísimo, sino para que su mensaje y su ejemplo nos sirva a todas las generaciones que lo sucedemos, para lograr una sociedad consciente, por ende un mundo mejor, como cualquiera persona de buen corazón desearía.
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios! |
||||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|