***El proceso de exfoliación asegura una verdadera regeneración epidérmica al eliminar por completo las células muertas que quedan adheridas en la capa superficial.
- Eliminación de las células muertas: Esta técnica, cuyo término cosmético en inglés es 'peeling' y en francés 'gommage', consiste en realizar una limpieza profunda de la piel para que no se forme un escudo impenetrable que impida la entrada de los principios activos que se le aporten por vía cutánea y también para que no se impida la oxigenación de las células.
Este fenómeno se hace de forma natural cuando se es joven y cada 21 ó 28 días, las células muertas se desprenden de la capa córnea sin más. Pero al envejecer o simplemente cuando se atraviesa un período de debilidad o fatiga, esta renovación se ralentiza y como consecuencia, la piel se asfixia y aparece mate y apagada. Los productos exfoliantes son imprescindibles a partir de determinada edad, tanto para el rostro como para el cuerpo, y todas las firmas de cosmética tienen varios productos para que cumplan con esta misión. La clave consiste en exfoliar con el producto y la frecuencia adecuada. Habitualmente, la exfoliación se realiza de forma mecánica mediante los polímeros de caucho o las ceras vegetales, que aparecen en los soportes en crema, y los granos de polietilenio o de nylon que son los que se incluyen en los geles.
Exfoliación según el tipo de piel
***Pieles normales Como norma, las pieles normales, a partir de los treinta años, tienen suficiente con una exfoliación semanal.
**Pieles grasas y mixtas Las pieles grasas y mixtas son las que más precisan del método, ya que al limpiar en profundidad, deja los poros sin restos de sebo, evitando la aparición de granos y espinillas. Se debe realizar con un exfoliante suave, para que no haga el efecto rebote y excite a las glándulas sebáceas. Conviene usar la textura en gel, que es más fresca y ligera, y hacerla al menos tres veces a la semana. **Pieles secas La piel seca, que acumula una gran cantidad de pieles muertas, necesita la exfoliación un par de veces a la semana. Es mejor hacerlo con cremas, que son más confortables y contienen ingredientes que, al mismo tiempo, la suavizan e hidratan.
**Pieles jóvenes Las pieles jóvenes también son propensas a producir grasa. Sin embargo, si tienen tendencia a padecer de acné, tienen que abstenerse, ya que la exfoliación puede irritar e inflamar la piel. **Pieles maduras Las pieles maduras son, por lógica, las más lentas en su funcionamiento, y se regeneran con mucha pereza, por lo que necesitan exfoliaciones al menos dos veces a la semana con productos eficaces que no la agredan, para que puedan mantenerse luminosas.
**Pieles sensibles Las pieles sensibles, a pesar de su fragilidad, no deben prescindir de la exfoliación, aunque tiene que hacerse de forma suave con productos emolientes. Las pieles con cuperosis, de naturaleza extra fina e hipersensible, no deben practicar ningún tipo de exfoliación, ya que por suave que se haga y aunque no haya riesgo de que se rompan los capilares, que es uno de sus grandes problemas, sí puede intensificarse la irritación. Para el cuerpo
La elección del producto exfoliante para el cuerpo depende sólo del gusto personal, pues todos efectúan el mismo trabajo. La mayoría se aplican con la piel húmeda, por lo que son adecuados para usar bajo la ducha. Se pueden aplicar directamente sobre la piel, con las manos o usando una esponja, siempre con movimientos circulares suaves y constantes, pero sin frotar enérgicamente. ?nicamente en las zonas rugosas (tobillos, rodillas y codos) y en la espalda por ser una zona propensa a la grasa y las espinillas, ha de hacerse con mayor hincapié.
Cuello y escote
A estas delicadas partes del cuerpo hay que considerarlas igualmente parte sensible, y su cuidado debe realizarse de igual manera que la cara. Siempre que se realice una exfoliación en estas zonas ha de hacerse suavemente y sin frotar, con los mismos productos que se apliquen en el rostro. |