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***¿Cada vez tienes menos tiempo para
ejercitarte? Aumenta tu fortaleza y resistencia y quema más calorías
que con el ejercicio común
Cada vez tienes más obligaciones, actividades, prisas e
imprevistos, pero también cada día tienes menos tiempo, ganas y
energía para hacer ejercicio regularmente, completar una rutina y
mantenerte en forma, saludable y con tu peso bajo control.
¿La solución? Ejercitarte en una sesión más rápida y corta de
entrenamiento concentrado, pues las actividades más intensas te
ahorran tiempo, queman más calorías y tu cuerpo aumenta su
fortaleza y resistencia más rápido que con los ejercicios comunes.
Prueba estas técnicas de la experta en fitness, María José
Lara, quien coordina actividades en numerosos gimnasios. Con ellas
vencerás tu pereza, ahorrarás minutos y ganarás resultados,
beneficiando mucho tu estado físico:
Estiramientos: Todo
el cuerpo
Beneficios: Evitas lesiones,
así que nunca olvides estirar antes y después de cualquier hacer
cualquier deporte. * Qué hacer:
Recuéstate en una colchoneta de espaldas, estira las
piernas y coloca los dedos de los pies en punta. Extiende los brazos
por encima de la cabeza y cierra las manos apretando los puños.
Aspira aire profundamente y a medida que estiras brazos y piernas,
tensa lentamente todo lo que puedas cada músculo del cuerpo y
mantente así por 30 segundos. Exhala por completo, aflojando el
cuerpo y quédate relajada por 30 segundos, respirando
profundamente. * Una mejor opción:
Repite 3 veces.
Caminar: Cuesta
arriba
Beneficios: Fortaleces tu
cuerpo, quemas 30 % más calorías por minuto y obtienes el máximo
beneficio aeróbico. * Qué hacer:
Asciende un tramo empinado, exagerando el golpe y el
esfuerzo de tus talones sobre el suelo. Con esto produces el triple
de fuerza que si lo hicieras normal. Al regresar cuesta abajo, no
inclines el cuerpo hacia adelante ni hacia atrás, mantenlo
perpendicular al suelo. * Una mejor
opción: Si no tienes cerca una zona empinada, entrena en
las rampas de un estacionamiento de varios niveles Correr: Rompe la
rutina
Beneficios: Al moverte más
rápido, acortas el entrenamiento, quemas 12 % más calorías por
minuto, y trabajas más tus nalgas, muslos y pantorrillas. * Qué
hacer: Intenta correr dos kilómetros a un ritmo más
rápido que el usual. Alterna intervalos más largos de alta
intensidad con otros más cortos a paso moderado. Agrega lapsos
intensos cuando quieras y de la duración que desees. Reduce el
tiempo de entrenamiento, pero varía los ritmos de carrera. *
Una mejor opción: Correr en
terrenos desiguales hará trabajar más tus músculos y sistema
cardiovascular. Elige un calzado deportivo para entrenar en
distintos tipos de terreno y que te permita controlar bien tus
movimientos.
Andar en bicicleta:
Con más fuerza
Beneficios: Con las carreras
a toda velocidad quemas más calorías y marcas los músculos de
glúteos, caderas y piernas, igual o mejor que con otros ejercicios
aeróbicos de alta intensidad. * Qué
hacer: En vez de mantener un ritmo tranquilo, aumenta la
intensidad del pedaleo y reduce el tiempo de carrera a la mitad,
alternando con momentos de pedaleo más lento. Sin embargo evita los
cambios bruscos de velocidad para que no se resientan ni lesionen
tus rodillas. Si pedaleas más fuerte con la pierna derecha,
ejercitas menos la izquierda. Equilibra su fortaleza empujando el
pedal izquierdo más fuerte, ocho veces en las fases de alta
intensidad. * Una mejor opción: Mejora
tu habilidad y equilibrio, ensayando en una calle sin tráfico o un
estacionamiento, haciendo grandes figuras en forma de 8
y ve reduciendo poco a poco su tamaño.
Nadar: Alterna
brazadas
Beneficios: Pierdes grasa
más rápido, quemas más calorías por hora, haces un trabajo
cardiovascular más intenso, reduces el aburrimiento y perfeccionas
tu técnica. * Qué hacer: En
vez de nadar en un solo estilo, alterna distintos tipos de brazada.
Trabajarás distintos músculos en cada estilo: libre (brazos,
hombros y espalda), mariposa (pecho, hombros y espalda), pecho
(brazos, hombros, muslos y nalgas) y dorso (brazos, hombros, espalda
y abdominales). Además, dedícale una sesión completa de natación
al estilo que te resulte más difícil y cuando necesites descansar,
alterna con períodos de las brazadas que te sean más fáciles. *
Una mejor opción: Un buen
entrenador te ayudará a mejorar tu técnica, así que toma clases
para perfeccionarla.
Enriquece tu rutina
¿Estás haciendo ejercicio para atacar un problema específico de
tu cuerpo? ¿La pancita abultada, los muslos flácidos o los glúteos
caídos? Pues hacer ejercicio no debe ser nada más para acabar con
una dificultad de momento y después abandonarlo.
El ejercicio se debe tomar como un estilo de vida que nos llevará
a mantener una mejor salud física y mental
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