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Guayana: Epicentro de esperanza

Jueves, 28 Abril 2016 - 10:38am
Aniversario
Solidaridad
Osmarys Guilarte / Jossie Nain Malavé

Para entender a Ciudad Guayana –y su gente- es preciso dar una mirada a todas aquellas iniciativas que buscan mejorar la calidad de vida de otros y hacer que el paso por esta tierra sea más feliz y productivo.

La solidaridad es precisamente eso: apoyo incondicional a causas ajenas, especialmente en situaciones difíciles, en esta edición aniversario que repasa los valores y esencia de Guayana, hemos querido hacer un homenaje a Larrys Salinas y su legado, así como varios de los proyectos e iniciativas que cada día luchan en nuestra ciudad y que son ejemplo de servicio y amor al prójimo.

Larrys Salinas: un ángel caído del cielo

Valorar al prójimo, ayudar al necesitado y fomentar que la música es algo esencial dentro de cada ser, caracterizaban a Larrys Salinas, un ilustre músico que durante su trayectoria fue considerado como un ángel que vino desde el cielo a cumplir una misión; mostrar el camino de la integración.

A la edad de ocho años comenzó a incursionar en mundo de la música, llegando a convertirse en director del coro Mormón de Ciudad Guayana a los 15 años, y dando pie a lo que sería su carrera como músico.

Un año más tarde empezó a trabajar formalmente en la coral de la Universidad Experimental de Guayana (Uneg), donde por largo tiempo logró establecer una relación de amistad con la actual directora de Canticum Merú, Irma Conchita Iorio.

Para el año 1994 emprendió una misión de regla para la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, donde prestó un servicio a tiempo completo durante dos años y adquirió la visión de incursionar en la espiritualidad, que luego lo llevó a trabajar en su proyecto de vida: El Coro Infantil Integrado de Guayana.

Desde ese entonces empezó a cosechar cientos de valores que buscaban demostrar al mundo que todos los seres humanos son importantes -solo que sus habilidades son diferentes-, y por tanto deben ser incluidos dentro de la sociedad.

Labor

A los 17 años fue profesor de música en el centro de educación infantil CVG. En ese tiempo había un niño invidente llamado “Ramsés”, quien a pesar de su discapacidad motora estaba atento a sus actividades, pero siempre había un trato diferente. Eso llamó la atención de Larrys, y a su vez lo hizo entender que una de sus misiones en la tierra era enseñar sobre la inclusión, el amor al prójimo y el apoyo incondicional.

A partir de ese momento incluyó en la coral a niños con Síndrome de Down, autismo y otras condiciones, para demostrar a los padres que eran una bendición de Dios y no un castigo. “Él recibía a los niños sin poder hablar ni caminar y a través de la música los hacía incorporarse a la sociedad, eso lo motivó a creer en este proyecto”, señaló su hermana Norka Salinas.

Entre sus labores destacan los trabajos sociales con las mujeres del centro de reclusión Vizcaíno y los jóvenes del Inam, donde creó los coros “Voces de la Esperanza” y “Voces del Corazón”. También rescató muchos niños que se encontraban en situación de calle, llevó música a niños en estado terminal en los hospitales Uyapar y Guaiparo. “Él decía que la música era el lenguaje de Dios y debía sanar”, mencionó Norka.

Reconocimientos

Gracias al hermoso trabajo que realizó Salinas desde muy joven, logró obtener muchos reconocimientos, entre los cuales resaltan: el Patrimonio Artístico Cultural de Ciudad Guayana (2005), Orden Congreso de Angostura (2008), Botón "Octava Estrella" por Mérito al Servicio del Ministerio Para la Defensa, Héroe CNN, entre otros.

En cuanto a sus logros humanos, consiguió que los infantes que llegaban a su academia con dificultades, desarrollaran todo su potencial, a tal punto que hoy en día muchos de ellos son profesionales y alcanzaron sus cargas académicas con méritos.

No obstante quedaron proyectos y sueños que cumplir. Su gran compañera de trabajo mencionó que el último plan que estaban realizando en conjunto inició el 27 de febrero del año en curso, titulado Cita para el Amor. “Habíamos seleccionado un repertorio de canciones sobre el amor, en el sentido más amplio de la palabras, teníamos en cronograma otros concierto de ese estilo que íbamos hacer, pero lamentablemente no se pudieron llevar a cabo y quedaron como una propuesta, pero no significa que no se realicen ahora”, añadió.

Además tenía pensado realizar labores sociales en el sector de Cambalache: “quería ayudar  a gente de extrema pobreza, sobre todos a los de las comunidades indígenas, llevarle ropa, alimentos, medicinas y capacitación para que desarrollaran la autosuficiencia”, señaló su hermana.

Puntualizó que el sueño más grande que tenía Salinas era llevar a los niños del coro a la iglesia de los mormones en Estados Unidos para compartir escenario con el famoso coro del Tabernáculo Mormón.

Las personas que lograron conocer a este icono de la música, afirman que dejó un legado de amor e integración, Irma Conchita, asegura que seguirá apoyando esta coral continúan el trabajo de los ángeles.

De la mano con el prójimo

Fundación Rescate

Según cifras de organismos internacionales, de cada 50 niños, uno padece autismo. Esta fundación, ubicada en Villa Colombia se propone educar y orientar a las familias en el tratamiento de esta patología.

Basan sus terapias en principios científicos de comportamiento (método ABA) para lograr que los niños se integren de forma adecuada en el ambiente familiar y escolar, para lo que también trabajan en colegios para capacitar a los docentes en el manejo de cada caso.

Actualmente trabajan en un proyecto piloto llamado Aproximación de Integración Escolar que busca preparar a los niños para su ingreso al preescolar, así como en la Ley de Autismo que, esperan, sea discutida y aprobada en la Asamblea Nacional.

Fundación Renacer

Hace poco más de tres años nació la Fundación Renacer en la urbanización Villa Africana. Desde un principio el objetivo fue proveer un espacio seguro y acogedor para niños en situación de calle. El trabajo es arduo: sin apoyo del gobierno regional o nacional atienden a recién nacidos y niños hasta los 12 años.

Los pequeños que forman parte de la institución saben lo que significa el abandono de un padre, así como también el amor verdadero e incondicional que son capaces de dar las mujeres que ahí trabajan para brindarles un hogar sustituto. Para la mayoría es todo lo que tienen.

Casa hogar Misioneras de la Caridad

Dejar a un lado la familia y las posesiones materiales para dedicarse –en cuerpo y alma- a atender al prójimo necesitado es lo que hacen las Misioneras de la Caridad que siguen las huellas de la Madre Teresa de Calcuta.

La casa de la caridad llegó a Venezuela en 1965, siendo el primer país después de la India en recibir a las monjas del sari blanco y azul. En principio se asentaron en Yaracuy, pero más tarde llegaron a Caracas y Ciudad Guayana.

No solo atienden a viejitos en estado de abandono, sino que también reciben a enfermos de VIH y usan sus instalaciones para dar clases de catecismo a los niños de la comunidad. La sede se encuentra ubicada en Vista Alegre, San Félix.

Buscadores de libros de Guayana

Su eslogan: lee, dona, comparte. En la red social Facebook se definen como “un grupo de amantes de la lectura que desea motivar a la población a descubrir el valor y disfrute que hay en los libros”.

Su labor destaca por el intercambio de libros usados en buen estado, de modo que las donaciones son permanentes. También se dedican a dictar charlas para incentivar el amor por la lectura.

Otro punto a favor es que realizan jornadas “cuenta cuentos” donde los más pequeños no solo se divierten, sino que también aprenden. Cada uno de los voluntarios cree que el hábito de la lectura es clave en la formación de mejores ciudadanos.

Fundaproba

La Fundación de Protección y Bienestar Animal (Fundaproba) es conocida por contribuir con el bienestar de animales que carecen de cuidados y afecto. Realizan constantes jornadas de esterilización, vacunación, educación y adopción, de hecho, estos son sus cuatro propósitos fundamentales.

Se mantienen a punta de donaciones y buena voluntad. Son una organización sin fines de lucro que mantiene su centro de operaciones en Guayana, además administran un refugio transitorio para animales abandonados. Una vez que los curan y alimentan son ubicados en hogares donde reciben todo el amor y la atención que requieren.

Comedor Popular de San Félix

Entre 80 y 100 personas en estado de vulnerabilidad (viejitos, indigentes y mujeres embarazadas) reciben almuerzos gratis a diario en el Centro de Cultura Alimentación y Nutrición (Cecan), mejor conocido como el Comedor Popular de San Félix.

Sus puertas están abiertas de lunes a viernes, desde las siete de la mañana hasta el mediodía, desde hace 28 años. La sede, ubicada en El Roble, también funge como sitio de encuentro para el Club de Abuelos: ahí reciben charlas de cultura nutricional, o para el desarrollo de actividades recreacionales como campeonatos de ajedrez.