Publicidad
Portada

    

¿Nos ayuda la Perseverancia?

Viernes, 26 Febrero 2016 - 5:09pm
Waldo Negrón

Veamos una historia sobre la perseverancia: el cuento del bambú japonés. Hay algo muy interesante que sucede con el bambú japonés y que nos enseña una importante lección. Cuando un cultivador planta una semilla de este árbol, el bambú no crece inmediatamente por más que se riegue y se abone regularmente.

De hecho, el bambú japonés no sale a la superficie durante los primeros siete años. Un cultivador inexperto pensaría que la semilla es infértil, pero sorprendentemente, luego de transcurridos estos siete años el bambú crece más de treinta metros en solamente seis semanas.

¿Cuánto podríamos decir que tardó realmente en crecer el bambú? ¿Seis semanas? ¿O siete años y seis semanas? Sería más correcto decir que tardó siete años y seis semanas.

Por tanto, apoyados en tan valioso ejemplo, debemos dedicarnos con mucho ahínco y perseverancia, sin desmayos, a conseguir nuestros objetivos más anhelados, aquellos que siempre soñamos con lograr, y que evaluemos las acciones que estamos emprendiendo día a día. Si los resultados no se manifiestan inmediatamente es porque estamos creando las “raíces” internas que van a permitir que este objetivo crezca y salga a la luz. No dejes de realizar cinco acciones diarias que te acerquen a tu objetivo. Si no lo haces es como si dejaras de regar tu bambú. Si esto ocurre tu objetivo va a morir. Solamente a través de acciones vamos a llegar a lograr nuestra meta.

Esta hermosa historia debe ser “internalizada” en nuestro ser, en lo más profundo de nosotros y nunca olvidarla, nunca dejar que el desánimo, la falta de voluntad, la flojera, la comodidad, la tristeza o la vacilación... nos impidan concretar nuestros preciados anhelos y objetivos en la vida. Solo las mentes decididas, las voluntades férreas, las personas decididas y con la inquebrantable decisión de triunfar……son capaces de cristalizar esos sueños.

Comento con frecuencia en mis talleres y eventos de formación, que no es suficiente desear conseguir algunos objetivos en la vida, no basta con pensarlo ocasionalmente, menos aún la consabida costumbre de comer uvas los 31 de diciembre un poco antes de las 12 de la noche….y atragantarse de uvas mientras haces la “lista” de tus objetivos a lograr. Esas uvas servirán de poco, si no actúas con la perseverancia, con denuedo, con abrumadora pasión y entrega por la consecución de esas metas. La fórmula es muy fácil…..perseverar….perseverar y perseverar…..hasta conseguir la meta